El cerebro adolescente desprotegido: así funciona la explosión de viralidad y porno | Sociedad
Una chica y un chico de 12 años están juntos. En algunos de sus momentos íntimos, se hacen fotos de contenido sexual. A las tres semanas, dejan de ser “novios”. Él, cabreado y con ánimo de venganza, manda a algunos de sus amigos fotos de ella por WhatsApp sin su consentimiento, y sube otras a Instagram. Esta situación, cada vez más frecuente en los institutos de Madrid, es expuesta por un Policía Nacional en una clase de 1º de la ESO.―¿Creéis que está mal? ―pregunta el agente.―Si la foto de la chica desnuda consigue muchos likes, se puede hacer famosa…
