Los alumnos disruptivos, la pesadilla de muchos profesores: “Dar clase se convirtió en un infierno” | Educación
María Sancho tiene la sensación de haber cambiado de trabajo. Pasó una década en un instituto público del área metropolitana de Barcelona en el que ir a clase, asegura, “acabó siendo un infierno”. Daba matemáticas, sobre todo en tercero de la ESO, el nivel más difícil, y con frecuencia a última hora de la mañana, la peor. “De 28 alumnos, 20 no querían aprender. Hablaban, se gritaban desde la segunda fila a la cuarta en medio de una explicación, se insultaban… Algunos no querían ni sacar la libreta. En general no querían hacer nada”, recuerda. Sancho a veces les decía:…
