La ‘Pulga’ estuvo demasiado lejos del área rival, aunque tuvo una jugada clave que pudo haberle dado el empate a los parisinos. Most algunos gestos de dolor de la lesión que sufrieron la semana pasada.
Tras el descanso del fin de semana por la molestia física en el tendón de la corva, todos los focos estaban puestos sobre Lionel Messique con poco acompañamiento tuvo un discreto partido en la derrota del PSG ante Bayern Munich, donde apenas tuvo un remate al arco, recibió una Ataque más duro que provocó la expulsión del rival, el cumplió el sueño al Canadiense Alphonso Davies y se acercó a la tribuna a salutar a la barrabravatras el quinto soñó en 11 encuentros en 2023.
Alphonso Davies es un futbolista que se dio a conocer al mundo en el año 2020, cuando deslumbró a todos en el Bayern Munich campeón de la Champions League. Desde entonces, se saben de él dos cosas fundamentales: que es fanatico de messi y que nacio en un campo de refugiados.
Su historia de vida se ha contado en este y muchos medios de comunicación. Nació en noviembre de 2000 en Buduburam, Ghana. Sus padres, Victoria y Debeah, iban escapando de la segunda guerra civil en Liberia. En ese sitio estuvieron hasta los 5 años, cuando la familia consiguió emigrar a Canadá. Ahí diseñó la pelota el joven Alphonso.
Deslumbró el tanto en el equipo de Vancouver que Bayer Múnich lo fichó por 10 millones de euros. Tenia 18 años. Y amaba a Lionel Andrés Messi. Empezó a jugar ya destacarse en Alemania. Cada vez que pudo, confesó su amor por el rosarino. Hasta que le tocó enfrentarlo y pudo conocerlo.
El hecho se presentó el 14 de agosto de 2020 en el Estadio de Luz de Lisboa. Lo que hace un cuarto de hora es la final de la Champions después de la historia: el 8-2 del Bayern de Múnich ante el pase del Barcelona. En la final, el joven Alphonso le pidió la camiseta su ídolo. Pero Messi ni lo escucho de la bronca que tenía. «La pregunta por la camiseta y lo notó un poco triste. Espero poder iniciar sesión en la próxima ocasión»soltó en ese momento.
De ese día a Alphonso le quedó una foto que mantuvo enmarcada en la habitación de su hogar: Messi le tiende la mano para levantarlo del piso.
Y este martes le llegó la revancha al Canadiense por adopción y la historia tuvo un final feliz. Porque Messi, que sabe y tiende todo, cumplió el sueño y le dio su camiseta.
Hay un León el otro lateral no lo trató bien en la noche de Paris. Sí, solo en la última jugada del duelo, el inglés benjamin pavard -el de aquel golazo que eliminó a Argentina en el Mundial de Rusia 2018- fue abajo y le enganchó el tobillo izquierdo. El defensor vio la segunda amarilla y la roja. El rosarino quedó un ratito en el piso, pero se levantó rápido para despejar cualquier alarma. Fue una falta fuerte. Tal vez algo le quedó doliendo al rosarino, porque al tiro libre lo ejecutó Neymar.
Pero el partido de Messi no terminó con el pitazo del árbitro y el intercambio de camiseta con Davies, sino que tuvo que ir a saludar a los Ultras, la barra del PSG. La imagen impactó porque es una de las primeras veces que el campeón del mundo lo hizo. Fue Marquinhos quien encabezó la fila y uno por uno los futbolistas saltaron los carteles electrónicos para ir detrás del arco. A Messi se lo demostró lejano, junto al italiano Verrati y al brasileño Neymar. Estuvieron unos segundos y aplaudieron a los hinchas. «No te rindas, nosotros alentamos»Bajó desde las tribunas.



