Médicos Sin Fronteras denuncia expulsiones en caliente y maltrato a refugiados por parte de Grecia | Internacional
Cada día, a las ocho de la mañana, las patrulleras de la Guardia Costera griega regresan al puerto en Lesbos, Samos, Quíos y el resto de islas griegas cercanas a Turquía que, en la última década, son paso obligado en una de las principales rutas migratorias hacia la Unión Europea desde Oriente Medio y el este de África. En cada isla, de lunes a domingo, sin distinguir entre laborales y festivos, un centenar de guardacostas acaba a esa hora la labor de cada noche. Es el turno que realiza la mayoría de interceptaciones de las barcas donde viajan los migrantes.A…
