La guerra golpea también a Belén, que ya ha suspendido las fiestas de Navidad | Internacional
Tras más de 20 años, el disparo en la espalda de la estatua de San Jerónimo, recuerdo de la Segunda Intifada, pasa desapercibido. Los cientos de católicos que abarrotan la misa dominical en la Basílica de la Natividad de Belén, en la Cisjordania ocupada por fuerzas israelíes, apenas reparan ya en el balazo. Son locales que no pueden moverse por la guerra y que forman parte de ese 10% de cristianos que integran la población palestina. No necesitan guías turísticos, ni hoteles, ni adquieren recuerdos en los comercios locales… La contienda entre Israel y Hamás está hundiendo la principal fuente…
