Nuestro sitio web utiliza cookies para mejorar y personalizar su experiencia y para mostrar anuncios (si los hay). Nuestro sitio web también puede incluir cookies de terceros como Google Adsense, Google Analytics, Youtube. Al utilizar el sitio web, usted acepta el uso de cookies. Hemos actualizado nuestra Política de Privacidad. Haga clic en el botón para consultar nuestra Política de privacidad.

Más de 3,200 tortugas lora visitan playa La Marinera en Panamá para poner huevos

https://efeverde.com/wp-content/uploads/2022/01/tortugas-lora-Costa-Rica-Efeverde.jpg

Un espectáculo natural único se vivió este fin de semana en playa La Marinera, ubicada en Guánico Abajo, Tonosí, provincia de Los Santos. Unas 3,297 tortugas lora (Lepidochelys olivacea), una especie catalogada como vulnerable, llegaron de manera sincronizada a este santuario natural para depositar sus huevos, en un proceso de anidación conocido como “arribada”. Este fenómeno reafirma la relevancia ecológica de Panamá como un territorio clave en la conservación de tortugas marinas a nivel mundial.

Un refugio natural de importancia global

La Playa La Marinera ha sido designada como Zona de Reserva desde el año 2010 y, junto a Isla Cañas, representa uno de los dos lugares más significativos en el país para las llegadas masivas de estas especies. A nivel mundial, este fenómeno solo se presenta en 13 playas, lo que posiciona a Panamá dentro de un grupo exclusivo de territorios con condiciones naturales ideales para la reproducción de tortugas marinas.

Cada hembra pone entre 100 y 120 huevos en la arena. Después de un tiempo de incubación de cerca de 45 días, las crías comenzarán su peligroso viaje hacia el mar. Esta forma de anidación grupal es una adaptación evolutiva: al depositar los huevos de manera simultánea y en grandes cantidades, las tortugas incrementan la posibilidad de que una buena cantidad de sus crías sobreviva ante los depredadores naturales.

Preservación y resguardo durante el periodo de anidación

El Ministerio de Ambiente ha reforzado la presencia de guardaparques y personal de vigilancia en las playas durante la temporada de anidación. El objetivo principal es proteger tanto a las tortugas adultas como a los nidos, asegurando que el proceso de reproducción transcurra sin interferencias humanas ni amenazas externas que comprometan la continuidad de la especie.

El titular de la cartera de Ambiente, Juan Carlos Navarro, señaló que el arribo de un gran número de tortugas a las costas de Panamá es un recordatorio del valor natural de la nación y de la obligación que supone proteger a estas especies marinas, las cuales enfrentan amenazas mundiales debido a la contaminación, la degradación de sus hábitats y las alteraciones climáticas.

Época de llegadas en Panamá

La llegada masiva de tortugas lora en Panamá se prolonga desde julio hasta diciembre, si bien esta especie puede depositar sus huevos durante cualquier mes del año. En esta temporada, se ven miles de individuos en costas protegidas, haciendo del país un lugar excepcional para presenciar uno de los espectáculos naturales más asombrosos del mundo.

Este evento no solo tiene importancia ecológica, sino también cultural y científica, ya que refuerza la necesidad de impulsar proyectos de investigación y educación ambiental que fortalezcan la conciencia ciudadana sobre la protección de la biodiversidad marina.

Diversidad de tortugas marinas en el territorio panameño

Panamá alberga cinco de las siete especies de tortugas marinas reconocidas en el mundo. Además de la tortuga lora o golfina, se encuentran la tortuga carey (Eretmochelys imbricata), la tortuga canal o baula (Dermochelys coriacea), la caguama o boba (Caretta caretta) y la tortuga verde o prieta (Chelonia mydas). Esta diversidad convierte al país en un punto estratégico para la conservación global de estos reptiles marinos.

Un compromiso hacia el porvenir

La masiva llegada de tortugas a playa La Marinera es más que un espectáculo natural; representa una oportunidad para reforzar las políticas de protección ambiental y garantizar que las generaciones futuras también puedan ser testigos de este fenómeno. La conservación de estas especies depende de la acción conjunta de autoridades, comunidades y visitantes, quienes desempeñan un papel esencial en el cuidado de los ecosistemas marinos.

Por Susan Brown